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SEXUALIDAD

El ser humano es el único animal que ha separado la sexualidad de la función reproductora, y ha integrado el sexo en el ámbito de una motivación cualquiera (hambre, sed...) uniendo a las bases biológicas un gran número de componentes psicosociales totalmente culturales, educativos e históricos. Nos encontramos que, con el substrato fisiológico, interacciona fuertemente el entorno ambiental, el cual influye en el proceso de construcción de la sexualidad personal, caracterizado por la aceptación del rol sexual (su periodo crítico es a los tres años de edad), la formación de la identidad sexual y los roles genéricos y la determinación de la orientación sexual. El resultado de este proceso dinámico es realmente variado, siendo muchas las diferencias individuales de percepción, recepción, interpretación, etc., de los estímulos sexuales (y es mucha la diversidad de estimulación sexual que recibimos constantemente) de aquí que se entienda y se vivencíe la sexualidad en infinidad de formas diferentes, aunque existe un circuito sexual básico y universal en todo el reino animal: Un estímulo(o un conjunto) determinado pone en marcha la motivación sexual, la cual desencadena la conducta de búsqueda, seguida de la conducta de galanteo, y si se forma pareja: cópula.

En el ser humano, la fantasía tiene un papel importantísimo, y ésta está determinada fundamentalmente por las experiencias previas y por la edad del sujeto. Nos encontramos que, de manera general, la mujer se excita más cuando lee literatura erótica que cuando se estimula visualmente, al contrario que el hombre. Por otro lado, la fantasía en el hombre es muy impersonal y directa, mientras que la de la mujer es mucho más situacional, global y personal. Desde el punto de vista evolutivo, la respuesta sexual femenina es superior a la del hombre: es más evolucionada y no tan primaria. Que ironía el hecho de que el hombre haya negado históricamente (y en muchas culturas) la sexualidad a la mujer cuando resulta que "en la teoría y en la práctica" están por delante de él.

Es durante el transcurso de los años, y a medida que el impulso biológico disminuye, que los hombres se hacen similares en su respuesta sexual y también en su conducta, y en la fantasía y el ambiente adquiere mayor importancia en el erotismo, y la preocupación por el orgasmo es relativamente menor.

Hemos hablado de cómo los factores psicosociales influyen en la relaciones sexuales del ser humano, y encontramos un ejemplo en un estudio (Eysench, 1971) que afirma que los extrovertidos tienen relaciones sexuales antes que los introvertidos; tienen relaciones con más frecuencia y mayor número de compañeros/as; utilizan mayor variedad de posiciones que los introvertidos; les atraen más otros juegos sexuales no coitales y tienen más juego erótico.

Siendo la sexualidad un tema tan importante para el equilibrio mental y físico del hombre, informarnos e instruirnos seriamente (de fuentes fidedignas y rigurosas) es un paso necesario e irremediable del crecimiento individual y el colectivo. De esta manera también evitaremos muchos problemas y encontraremos o buscaremos soluciones a otros. La ignorancia siempre ha sido un peligro para el individuo y para la sociedad. ¿No creen que todavía nos atrae y nos resulta morboso meternos dentro de la vida sexual de los otros?; ¿Creen que continuará siendo así cuando conozcamos realmente el tema y lo aceptemos como el comportamiento natural que es?.

Juan Egea, psicólogo.

 

© Copyright 2012 Joan Egea · piscólogo clínico · col.7214  ·  Tf. 644 21 76 12 · joanege@hotmail.es
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